El misterio de encontrarnos siempre con materiales que incorporamos a nuestra necesidad de expresarnos.

Qué me llevó a encontrarme con la fabricación de papel hecho a mano.

Agua – fuego – tiempo – corteza interna – corteza externa – "Subjetivo-Externo".

La técnica me transmite paz, - el tiempo mientras tanto se diluye -. Siempre que me encuentro preparando la fibra para la formación del papel, siento que vuelvo a un estado primitivo, - como debe ser sentirse dentro del útero materno-. Es el contacto con el agua que lava las fibras y las prepara para su utilización posterior. La siento como elemento purificador.
La acción que cumple el fuego es la de preparar, ablandar la fibra sin debilitarla.

Macerar – esperar – ser paciente. Lograr que la materia se mantenga presente con toda su elasticidad.
El papel artesanal es una obra en sí. Pero a partir de él, nos permite incorporar el juego del color. Y el color se convierte a veces en paisaje, otras en cielos. Donde se superponen según se trabajen, las fibras de corteza deslignizadas, lavadas, desfibradas, blanqueadas y finalmente pigmentadas o bien pulpas de trapo de color largamente maceradas, que mantienen su color original.

Así se van conformando los distintos climas.
Es el valor del color.
Anilinas o trapos de algodón que prestan a la obra una ayuda incondicional.
Pulpas texturadas y a veces transparentes.
Lidia Paladino. 2006.

 

 


 
  Papel hecho a mano
Linter con pulpa de trapo de color
95 x 68 cm.

Papel hecho a mano
Linter con pulpa de trapo de color
95 x 68 cm.


 
  Papel hecho a mano
Linter con pulpa de trapo de color
95 x 68 cm.
Papel hecho a mano
Linter con pulpa de trapo de color
95 x 68 cm.


   
  Papel hecho a mano
Linter con pulpa de trapo de color
68 x 95 cm.